miércoles, 27 de marzo de 2013

Entrevista a mi abuela Norah Gimenez

Hoy he encontrado una entrevista que le hicieron a mi abuela Norah Gimenez, en el Periódico el 27 de Junio de 1981 justo cuando hacía 10 años de la muerte de mi abuelo, Manuel del Arco.

Espero que la disfruteis, porque a mi me ha encantado!!!


Su viuda, Norah Giménez Valls, trabaja en una agencia de viajes y cobra, una pensión de 12.000 pesetas mensuales se cumplieron anteayer, día 25 de junio, diez años de la muerte del que fuera gran periodista y caballero ejemplar, Manuel del Arco. Ha tenido en nuestra profesión muchos imitadores, pero ninguno ha sido capaz de igualarle. Su entrevista rápida, escueta y profunda a la vez.  Del Arco hacía las entrevistas y luego se las hacía firmar para curarse en salud en caso de que el personaje, no estuviera de acuerdo con lo publicado.

Hablé ayer con la viuda de Manuel del Arco, doña Norah Giménez Valls. Como es posa que ha sido del periodista  conoce a fondo nuestra profesión. «Me casé con Manolo --me dice-- en Valencia cuando él ya era periodista; trabajaba  entonces en el  diario Levante. De allí pasamos a Madrid, donde entro  a formar parte de la plantilla, pero sólo en calidad de caricaturista. Mantuvimos la primera discusión ya que por caricaturizar a un gobernador le metieron una multa que al final no llegó a pagarla. En el periodismo de Barcelona empezó en Correo Catalán pasó a Diario de Barcelona y ya por último, hasta su muerte, estuvo en La Van guardia, donde tan -famosa hizo su entrevista Mano a mano, Como esposa de periodista, ¿recibiste de Manolo muchas satisfacciones? ?Mira, una de las peores cosas que se puede ser en este mundo es esposa de periodista, porque nunca sabes a qué hora te aparecerá el marido y a qué hora se irá.

   Pero, reconozco que me dio muchas satisfacciones, tanto entonces como ahora, después de muerto. Todo el mundo le quería mucho.

   Vuestra profesión es apasionante, aunque no tan de color de rosa como muchos creen.

   «Tengo una pensión de 12.000 pesetas» Norah Gimenez, viuda de Del Arco, trabaja ahora en una agencia de viajes de la cal!e Muntaner. «No tuve más remedio que ponerme a trabajar –dice- puesto que la pensión de viudedad que me ha quedado de mi marido asciende tan sólo a 12.000 pesetas al mes.» De sus cuatro hijos, sólo uno (se llana también Manolo) se dedica al periodismo, «pero no se ha especializado como su padre en un género determinado; él hace de todo un poco».

   A la pregunta de si le gusta tener un hijo periodista, responde que, «me encanta, y Manolo del Arco y su esposa Norah, hace ya muchos años, en una fiesta social me ilusiona, puesto que, además, es mucho más cómodo ser madre de periodista que esposa de periodis ta».

   Finalmente Norah me dice que ahora, al cumplirse los diez años del fallecimiento de su marido, procederá al traslado de sus restos mortales desde el cementerio de Barcelona al de Begas, «ya que el deseo de Manolo fue siempre el de ser incinerado en ese cementerio, pero entonces un grupo de amigos no lo permitió».


Me acuerdo mucho de mi abuela...